domingo, 13 de octubre de 2013

Paso a Paso

Tus manos me sienten
                              paseas en mi piel
corres, juegas, sales y entras.

Tus manos que son mías no mienten
han recorrido los placeres de esta carne
                                   y el silencio.

Las mías navegan por tus mares
                                    alzan vuelo
tocan, vibran, suben y bajan.


Solo ellas ven tu placer
las tuyas sienten mi entrega,
                                  mi ser.


Desde aquella vez
sintieron los rasgos curvos de mi cuerpo,
sostuvieron mis temblorosas piernas
que después de la febril entrega
respondían al miedo de sentirme tuya.

Fui libre hasta ese día
en el que me sentí presa
de tú cuerpo
de tus manos timoratas;

presa del son que tu boca tierna
me enseña paso a paso
en aquella pequeña covacha.