domingo, 19 de junio de 2016

Él es el regalo

Ese niño tierno en el pesebre

no necesita de flores

ni guirnaldas de colores


ese mesías anunciado

no necesitas que pelees

por religión con tu hermano.


De ti no pide grandes cenas

solo compartir con tus seres amados

tus alegrías y penas


el señor enseño sobre la humildad, el amor y la paz

no necesitas amar a tu familia metido en un gringo disfraz.


La voz del invisible

El asfalto es mi estera
un papel viejo y arrugado el abrigo
harapos mugrientos y zurcidos
son todo mi vestido,
yo te veo pasar y escucho
día a día tus quejidos.

Así por la calle vas
quejándote por el desempleo
pero trabajas
quejándote por el hambre
después de limpiarte la comida de la boca
quejándote de la indiferencia
cuando le pisas la mano al niño que lustra tus botas

Me pregunto día a día
el no tener nada ha cambiado mi sentido de las cosas
o las cosas han cambiado el sentido de tu vida.



Paisajes de Sangre

El dolor de mi hermano, mío es
me estremece su sufrimiento
lágrimas, aflicción, desolación…
Y con cada imagen que veo la pregunta:
cuántos más en el día deberá morir esta vez
para que calmen sus sedientas fauces aquellos que tienen el poder

Sedientos de sangre
hambrientos de dolor
buscando excusas
regocijándose en la muerte.

Esa fiera no se calma
tan astuta y nefasta es
que ha logrado hacer parecer
que en esa parte de la tierra
la muerte
parte del paisaje es.