lunes, 22 de mayo de 2017

La creación


Ojalá fuera mariposa de grandes alas coloridas
mariposa de selva,
con casa en cada flor.

Ojalá fuera colibrí de hábiles tácticas,
de volar rapidito y colorido,
dueña de árboles frondosos.

Ojalá fuera serpiente fuerte y poderosa
astuta depredadora
azabache de piel hipnótica.

Ojalá fuera mariposa o colibrí
pensándolo bien
ojalá fuera serpiente y no Eva.

Del 49

Mi abuelo me contó que el sobrevivió
que todos asustados y llorando corrían por las callejuelas.
corrían a ver a sus mujeres e hijos en las casas
en la carrera se escuchaban los gritos
se llaman los padres y los hijos

Mi abuelo me contó que el sobrevivió
Y que en la esquina estaba un pequeñito
Frágil su cuerpecito yacía en el piso 
No se podía hacer nada por el
Era el hijo único de los vecinos

Las casas de  piedra pishilata en el suelo
Nada importaban,
Eran los ambateños,
las mujer, niños y hombres  bajo escombros lo más importante.

Mi abuelo me contó que el sobrevivió
y que mi abuela y el mayor de mis tíos también,
que juntos corrieron a la plaza
para enterarse que la iglesia Matriz
no existía más…

Mi abuelo me contó que el sobrevivió
Y que ayudo durante largos días
a sacar de los escombros a la gente en las ruinas de la iglesia
mi abuelo nunca quiso contarme todo lo que vió
me decía que ese horror sin nombre nadie merecía vivir
y que había cosas tan dolorosas que es mejor no recordar

Décadas han pasado
Ambato resurgió como un fénix
floreció nuevamente, bella, cosmopolita
Nuestros ancestros la levantaron.

Yo quisiera poder contarle a mi abuelo
que Ambato aún sigue floreciendo
aunque cada vez que tiembla
nuestra memoria con angustia aguarda
el segundo remezón.

Mi Sangre


Somos un pueblo cenizas de lucha,
leyendas de fuerza, dolor y templanza,
herencia que late y navega nuestras venas.

Somos batallas, cantadas, escritas, vividas.

Cronistas de indias actuales, dormidos aletargados.

Sueños de libertad que no mueren…
Que siguen, porque aún somos ese pueblo propio, en busca de los que el mestizaje nos robo...

Recordando en nuestros genes con el sonido de las quenas, y zampoñas
de alpargatas, casería, siembra, y pastoreo.

El frio mental que llevamos, de la ausencia del poncho de humildad que nos falta.

Descendientes de Puruhaes, Cañaris, de Incas…

Ahora sumisos, doblegados, frente a otros colonos, intentado despertar, de la niebla alienante del ensimismo.