Si me preguntas lo volvería hacer una y otra vez el aliento que nos vuelva a mecer ven con dulzura, acércate tu esta vez. Lo volvería hacer más lento si me ves beso a beso déjame caer con esa canción en francés. La lluvia cayendo al anochecer yo mirando tu altivez encuéntrame en tu abrazo y podré agradecer que los testigos se ha marchado. Si me preguntas lo volvería a hacer una y otra vez acerca tu boca, ven a renacer que no me voy, ni te vas esta vez.
La gente me pregunta ¿por qué esos lentes grandes? Esos lentes grandes son para ver más allá, para saborear más, escuchar más, leer mucho más. Para hablar menos, criticar menos, para no juzgar. Estos lentes grandes son para recordar. Para saber que, con el astigmatismo y la miopía agravados por la lectura, crece de manera proporcional el estigmatismo. Son para observar que un río no solo es agua es vida que fluye, para observar que la montaña no es solo un bloque de tierra, es un gigante que duerme, para no cerrar los ojos cuando llueve, me permiten ver el viento moviendo la vida. Y me permiten saber también que estoy completamente desnuda cuando me los quitas.
Hubo ese momento de perfecta ternura mientras dibujaba tu rostro con mis dedos aprendían cada rasgo, cada curva tus grandes ojos, tu boca repasé de cada paisaje tuyo. Besé tu cara dulcísima la magia que emanas me envolvió, tu cuerpo me lo bebí de un solo sorbo. Amé tu vientre, tu espalda y todos los tramos que existen de norte a sur en tu cuerpo, hasta embriagarme de ti bebí esa noche y no me cansé. El alma sabe que la despedida se acerca y te apura a gustar el cuerpo, la cara y el alma.
Que bello
ResponderEliminarBesos